31 jul. 2011

Grito de auxilio

¿En quién confiar? ¿En la abuela prostituta, en el padre indiferente, o en la madre maltratadora? Saben las cosas que suceden, pero se harán de la vista gorda. Aquí las violaciones son cosa de todos los días.

Narcocampamento

Los disparos de advertencia se escuchan por todo el lugar. De inmediato todos corren a ganar un lugar en la fila. Y es que a los últimos en llegar, ya no les toca cena.

29 jul. 2011

Ceguera

Ese amor siempre estuvo oculto a los ojos de todos. Incluso a los de ellos mismos.

Descubrimiento

Su fortuna desnuda estaba frente a él. Vaya sorpresa: siempre suya, y todo el tiempo oculta a sus propios ojos.

27 jul. 2011

Infinito

La dirección es correcta, pero ahí no hay mas que una escalera de caracol que asciende en un edificio que, de puro viejo, parece que se desvanecerá en un suspiro. Sube y sube, hasta que se pierde de vista. En algún momento, espera encontrar a alguien que le dé razón del anuncio: "Se solicitan vigilantes. No más paro, trabajo seguro para el resto de su existencia. Su contrato durará una eternidad.".

Imagen: gremlin

26 jul. 2011

Nostalgia

En el andén gritan "¡México, doce treinta!". Yo estoy listo, ya sentado, y sin embargo, el corazón permanece abajo: se resiste a viajar.

24 jul. 2011

Desorientación

¿Todavía no despierto? Soñé que me encontraba con una hermosa mujer, la cual no puedo decir que me haya seducido, porque yo la deseé desde que la ví, como si la conociera de años atrás, pero nunca hubiera logrado poseerla. Nos entregamos en un frenesí de pasión tal, que ahora no sé dónde estoy, qué quiero, dónde vivo, quien soy... y no me importa.


Imagen: gremlin

19 jul. 2011

Inocencia

Escondido, espía al público, compuesto casi en su totalidad por adultos. Sí, ahí esta; nunca se pierde el festival de fin de curso. Lo invade un estremecimiento cuando lo ve, y siente un poco de náusea al recordar lo que sucede durante los recreos del kinder. Todos los niños lo saben, y miran con lástima a aquel que llega tarde al aula.
Él quiere salvar a sus compañeros. Por eso, cuando le toque actuar, rugirá mucho y muy fuerte, para asustarlo y que corra, que se vaya lejos. Después de todo, por eso pidió el papel del Lobo.

13 jul. 2011

Tsunami

"Pero si lo único que hice fue mover una roca" pensó el gremlin, al enterarse de la emisión de la alerta.

5 jul. 2011

Colisión

Un hilillo rojo en el agua del mar era todo lo que quedaba de aquel magnífico barco de guerra, una vez que el escándalo terminó con su paciencia. Satisfecho, el cangrejito se acostó a dormir.

Obsesivo compulsivo

Sus últimas ataduras al mundo persisten. ¿Cómo carambas se olvidó de apagar la luz de la cocina?

De campeonato

"Lanzamiento de plumas" es el nombre del evento. Los ángeles se preparan, buscando entre las suyas, la más aerodinámica.

Contraproducente

Había deseado ser sirena desde que descubrió cómo se aparean los peces. Se le olvidó que también pueden cambiar de sexo.

Ser o no ser

Ellas mismas no estaban seguras. Él era el hombre indicado, pero ¿para cuál de todas?

También de dolor se canta

Se hacen pasar por sirenas para que nadie se fije: traen los pies todos cuarteados de tanto andar descalzas.

Fácil

 La caza de esa mariposa no era sencilla. Ágil como ninguna con las alas, sus giros repentinos daban envidia a cualquier bailarín de salsa.
Fue atrapada de la forma más increíble: alguien la llamó por su nombre.

Genealogía de trescientos mil millones de años

¿Alta alcurnia? ¿Qué saben ellos de ascendencia y clase? ¡Ningún linaje como el suyo! "Mis antepasados se remontan a épocas que ninguno de éstos se imagina", piensa con soberbia mientras observa la fiesta desde el buffet, la altiva cucaracha.

Prioridades

No pudo, a pesar de todos sus esfuerzos. Por más que intentó salvar su auto de la inundación, tuvo que resignarse a perderlo cuando la vida se le fue con la última bocanada de aire.

Tumor

Seguía ahí. Se desperezó, estirando los brazos que sentía un poco entumecidos por la anestesia y hallando muchos mutilados, pero eso no le preocupó. Una vez que se recuperara del todo, podría enviar nuevamente sus ramificaciones a través de las neuronas del infeliz que creyó poder ser curado.

Alto grado de dificultad

Su ejecución fue magistral: se deslizó hábil con giros y piruetas, sorteando con destreza los inesperados obstáculos que surgían a su paso; puso una y otra vez en peligro su vida, para asombro de los amigos que miraban atentos y expectantes, hasta hacerlos prorrumpir en aplausos de admiración.

La práctica previa había sido más fácil, puesto que el mosquito la hizo sobre el humano mientras éste estaba dormido.

Exquisito

 Puso tomillo y calculó que no sería suficiente. Agregó un poco de laurel y decidió que mejoraría con pasas y piñones. Finalmente, el cerdo quedó listo. Y tal como lo pensó, no sintieron nunca el sabor del veneno.

Culpable II

Había dejado a medio limpiar la mesa de la cocina, un error muy común. Los manuales de ciencias de la conducta dicen que casi siempre es ahí donde se localizan evidencias de la escena del crimen. Por eso, cuando oyó los gritos, supo que estaba perdida: su madre se ha dado cuenta de que en vez de orégano, puso tomillo.

Apariencia

Todos se preguntaban dónde estaría. Y es que se escondió cuando se vió en el espejo y constató avergonzado que presentaba la cara de enamorado más evidente del mundo.

Intencional

La gripe XXX hacía estragos en el mundo. Una vez identificada, rápidamente se calificó como pandemia. Sin embargo, no fue necesaria una vacuna; la población, seducida por el erótico placer de la infección, se contagió a sí misma tan rápido que la enfermedad desapareció: todos se volvieron inmunes.

Las mismas estupideces de todos los años

Beberte de un trago media botella de bourbon manteniendo el rictus impasible no tiene ninguna ciencia. Pero a ver, inténtalo mientras oyes discutir acerca de dónde pasar la Navidad, sin que lo escupas, ya sea por la risa o por el bostezo de aburrimiento.

Discriminación II

Enemigo "púbico" número uno fue el contundente veredicto. Nadie quiere una ladilla con SIDA.

Belleza

 "Todo aquel cuya cara no te resulta agradable, lo único que refleja es tu propia falta de confianza", me dice el monstruo de al lado, mientras me ayuda a perfeccionar en el espejo el peor aspecto que he tenido jamas.

Necesidad satisfecha

 "Cómprate un perro", me sugirieron. Obediente, me informé: supe todo acerca de razas, pedigrí, chips implantados, tatuajes, comida de acuerdo a tamaño, edad y actividad, entrenamiento, paseos, frecuencia del aseo, necesidades de compañía y juego, precios...

Ya no necesito preocuparme por esas cosas: ahora vivo tranquilo con Hades, mi mascota adoptada de un refugio para gatos callejeros.

Brillante mediocridad

Un buen chico malo es lo que es: bueno para nada y malo con los demás.

Todo en venta

Vivir aquí decentemente, como en cualquier otro lugar, no tiene mayor complicación.
Aunque esto sea una cárcel, sólo hay que saber con quién ponerse de acuerdo en el precio.

Muertos vivos

Mis balas tienen voluntad propia: los que más odio, siempre sobreviven en coma.

Católica

—¡Una maldita mosca!

—Bendita —contestó el insecto—. Acabo de salir de misa.

Haití 2010

Eso de la civilización no deja de ser algo relativo y la naturaleza siempre encuentra la manera de reír al último: millones de dólares en ayuda humanitaria versus la supervivencia del más fuerte.

Acompañamiento cuántico

La compañía eléctrica no es mala: neutrones cómicos, protones bailarines, cantantes quarks y electrones borrachos están en contra de semejante mito.

Diversión celeste

La compañía eléctrica no es mala. Si no me crees, pregúntale a las nubes cuándo lo pasan mejor: solas aburriéndose en el cielo, o cuando llegan los rayos para jugar con ellas, preñándolas de lluvia.

Cuatro años

Comenzaron a salir impetuosas por su boca toda suerte de palabras obscenas. No supieron lo florido de su vocabulario, hasta que le quitaron por la fuerza su muñeca consentida.

Erudición gastronómica

—Saben a sabor de saber —concluyó, al término de su banquete de camarones en salsa de tamarindo con guarnición de párvulos de primer grado.

Referencias

Homero maldice su suerte. ¿Acaso no pudo ocurrírsele otro estúpido nombre a sus padres? Unos creen que escribe poesía épica, y los otros, que es amarillo.

Matemáticas

Su creación no tuvo límites: inventó el infinito.

Célebre mediocridad

Dos ceros a la izquierda: eso eran los famosísimos hermanos.

Múltiple

"La vida en dos es aburrida", concluyó. De modo que acabó con siete personalidades.

4 jul. 2011

Infierno II

"Yo resolví todos los ejercicios del mejor libro de cálculo diferencial e integral en la prepa, no puede ser que lo haya olvidado...".

Divertido, el Diablo observa al genial cirujano. Los perfeccionistas siempre son plato fácil.

En quiebra

 "La Biblia no puede modificarse, Su Santidad", le contestaron. Harto, convocó entonces un concilio urgente, para evitar que la fortuna de la Santa Madre Iglesia, siguiera siendo saqueada por los legítimos herederos de sus sacerdotes.

XXX

"¿Lenguas extranjeras? ¿para qué? Si las nacionales son excelentes" concluyó, después del estupendo orgasmo.

Por la puerta

"Haciendo fila" contestaron al unísono, cuando les preguntaron cómo consiguieron salir tantos y tan rápido, del penal de alta seguridad.

Vigilia

En el ombligo de la amante ocasional del cura quedó un poco de ceniza. Y es que había que inicar la cuaresma de manera adecuada.

Compromiso

 Sobre su cuello, un hermoso collar de zafiros; en su dedo, el anillo de oro, y ahogado en su mente, un grito de auxilio.

Sapo

Los semáforos cambiaron intempestivamente, iluminando de verde las últimas imágenes de su vida.

A ojos cerrados

 "¡Uno para todos, y todos para uno!" era el grito de guerra de los intrépidos navegantes, para surcar el mar de letras desconocidas, confiando el uno al otro, el final de sus cuentos.

Intolerancia a la frustración

 ¿Alimentar su egocentrismo? ¡Claro que no! Aunque hay que ser sincero: ya nadie quiere ser su crítico debido a la alta mortalidad que ha venido imperando, de un tiempo a la fecha, entre ellos.

Resplandor transitorio

Una noche estuvo loca por tí. El resto de su vida se preguntó quién demonios eras.

En defensa del más débil

De sus entrañas brotó un fuego desconocido que le abrasó las ideas y la hizo estallar en furia: ¡cómo se atreven a tocarle un pelo a su amado, por más ensangrentada que le haya dejado la cara!

NaCN

"¡El J&B con el H2O!" gritó el afectado químico al sorprendido mesero, quien, harto de su presunción, trajo el whisky y el agua. "Yo también sé química", pensó mientras miraba malévolo como el cianuro sódico actuaba, dejándolo sin su petulante cliente.

Bochorno

Tatuado por siempre quedó el nombre en el casco, y el barco se hundió de vergüenza.

Indecisión

 "¿Expresionismo abstracto, cubismo, impresionismo? Debí haber pensado en eso antes", cavila decaído pincel en mano y ante el lienzo en blanco, mientras observa como se coagula la sangre en el cubo, donde aún gotea desde la garganta del proveedor.

No vida, no muerte

El gatillo no se mueve. El tedio impera. Apático, duerme para tener razones, al menos oníricas, de no existir. En vigilia no hay motivo para ninguna detonación.

Culpable

"Maldito leñador descuidado", pensaba. "Si mi mujer no le hubiese abierto algo más que la puerta y si no hubiera tomado yo su hacha antes de entrar, aún tendrían ambos algo qué mostrarse el uno al otro".

Mitos y realidades domésticos

 El vecindario completo quedó atónito: por fin, tras décadas de pacífica convivencia, la pareja más anciana, ejemplo para todos los enamorados, logró comunicarse de manera efectiva entre sí.

Manejo radical

Su parabrisas sigue sucio, así lo quiere, no le da la gana limpiarlo. Varios limpiaparabrisas tirados en las calles, señalan el camino recorrido.

Remedio infalible

 "Agua con hierbas, pero que esté tibia", dijo la nana. Y sumergieron por completo al chamaco para sacarle el demonio, hasta que dejó de respirar.

Presencia invisible

Un día lluvioso, notó que cada gota lo iba borrando, volviéndolo etéreo, intangible, ligero. Se dejó empapar y ahora es sólo un par de ojos que vuela por los aires, confundido entre las gotas.

Adecuado

"El Fénix" era el nombre que había asignado a su órgano sexual. El motivo era obvio para cualquiera que conociera a su familia.

Fin II

Murió de grosería, de maltrato y desprecio. De golpes inesperados cuando creía que todo estaba bien. De indiferencia y de miedo al dolor inmerecido.
Pobre amor, aguantó mucho. Pero los muertos no resucitan.

Origen familiar

La radio se oye, pero no emite señal de música. Tampoco es ruido blanco. Si te acercas a ella, querido lector, podrás darte cuenta que a lo lejos percibes gritos de niños que poco a poco van siendo cortados de tajo.

Todo en pequeño

Ser mínimo escritor minimalista no funciona: te pagan con cheques diminutos ínfimos honorarios.

Soledad

El pinche dinosaurio me tenía hasta la madre: por más que lo corría, no se iba. Hasta mucho más tarde comprendí que lo único que quería, era platicar con alguien.

Desdén

Escribéndolas, adquirieron vida propia. Las ideas se desarrollaron y volaron, llegando hasta la ventana de su amada.
Ella, ignorante de su ardor, las espantó con un gesto indiferente, cual moscas de verano.

3 jul. 2011

Sicario II

Con un versículo de Mateo finaliza el día. Es muy satisfactorio tener la conciencia en paz.

Tortura

El sonriente portero que les recibe no deja traslucir nada de lo que les espera.
Dentro y tras bambalinas, el animado verdugo prepara la lectura de un catecismo.

Lecciones bíblicas

 "Poner la otra mejilla", recordó al correr a empolvarse, cuando le avisaron que en diez segundos estaría al aire.

Reciente viuda

"Punto y aparte", pensó cuando terminó de enjuagar la bañera, ya limpia de la mezcla de ácido y marido.

Hilaridad

¿A cambio de tu alma qué te ofrezco? ¡Te conviene más venderme la caja de cerillas que traes en la mano!

En la recámara de la niña de la casa

Del armario salía un olor extraño, fétido primero, seco y apergaminado después. Con el pasar de los años, casi todo se volvió polvo, sin reconocerse ya los huesitos del bebé.

Miedo

Todas son sordas, o eso parece cada vez que se oyen gritos desde esa casa. Las mujeres bajan la vista y miran de soslayo, como si ahí no viviese nadie.

Rutina

Su vida, insoportable de tan aburrida, es ésta: levantarse, desayunar, oír gritar a sus víctimas, ejercitarse con los instrumentos de tortura, comer, bañarse, y al final del día, ir por alguno de ellos para, al día siguiente, alimentar a los demás.

Tierna fantasía

Habiendo perdido a su hijo nonato, mantiene la ilusión en su familia. Para ello, ha abierto el vientre a otra mujer, robando la vida que en ella crecía.

Mucho ruido y pocas nueces

Por favor, deja de decirme lo afortunado que soy al tener de comer. Si vamos a preparar quesadillas de sesos, ábrele ya el cráneo al mocoso y deja de parlotear.

Invitado de honor

Su rodilla fracturada años antes falló en avisarle que el tiempo cambiaría. Está atrapado sin remedio en la nieve movediza, hundiéndose poco a poco, de regreso al averno.
Mientras, en la calidez de un hogar, lo esperan ansiosas las brujas para iniciar la fiesta mensual.

El ciclo de la vida

Las penas flotan cuando el mar de lágrimas en el que navegan las emociones se satura con los condensados de errores pasados. Una vez en la superficie, se evaporan y viajan con los vientos de rebeldí­a, furia y miedo, para despejar nuevamente el cielo y mostrar el sol.

La cultura de la prevención

El resto del día tuvo la satisfacción dibujada en su rostro. Es increíble lo que hace un enorme orgasmo mañanero aún en una jornada espantosa.

Intimidad

"¿Ton's qué, cogemos?" oyó decir a una ronca voz cercana. Cuando quiso contestar "¿y entonces qué estamos haciendo?", se dió cuenta que la voz salía de los altavoces del cine.

Orgullo paterno

 El resto de año podrán hacer lo que quieran, pero hoy es día de fiesta: ¡su hijo ha concluído con éxito su primer secuestro!

Momento lineal

Su luz quedó atrapada en el tiempo cuando los traviesos fotones decidieron brincar la cuerda en toda la longitud de onda.

Se partió la madre

Por decirlo de forma delicada: cuando su vehículo aerodinámico de ocho cilindros chocó contra el muro a más de doscientos kilómetros por hora, la desaceleración súbita provocó que la transmisión de fuerzas fracturara los huesos de su rostro, modificando por completo su fisonomía antes de provocarle la muerte por asfixia debido a una obstrucción de la vía aérea.

Llegando al final

 "Nunca puedo escucharlas completas", pensó cuando las oraciones eran repetidas por la maestra de catecismo, un segundo antes de alcanzar el orgasmo en el confesionario.

Fotografía velada

Nuestra propia historia de fantasía no sobrevivió: fué atacada de frente por la inexorable luz de la verdad.

Diversión premeditada

Mi autopsia sí que cosechará aplausos. No en balde especifiqué en el testamento que, para heredar, cada uno de los interesados debe batir palmas y ovacionar cada vez que se extraiga un órgano.

Cena en abundancia

Nadie se movió y aquello comenzó a mosquearme. Todos me veían con fijeza y no a los ojos. Bajé la mirada y ví mi desnudez que mostraba además unos genitales deformes, monstruosos y sangrientos. Abrí la boca para gritar cuando sonó el despertador.

Concentrado literario

"¡Pa' su madre!", exclamó el refinado corrector de estilo, al observar sorprendido tal cantidad de pendejadas en un espacio tan breve.

ADN

Se puso a llorar, aunque no supo bien por qué. El ataque de llanto fue completamente inesperado, al igual que la sensación de alivio, al saber que aquel extraño conocido de toda la vida, no era su hijo.

Mínima existencia

Una minificción ultracorta es lo único que lo mantiene vivo. Su autor lo dejó pendiendo de la última letra.

Irreprochable

Era una persona intachable. Siempre se aseguró que todas las personas se confesaran, antes de ordenar que les rebanaran el pescuezo.

Luto

Desenrolla su petate teniendo cuidado de cubrir la mancha de sangre, lo único que queda en casa de su hijo nonato.

Simbiosis

La personalidad adolescente llamada Afrodita, se encarga de atraer al incauto; una vez a su merced, un implacable Ares aparece, ya que siempre es necesario el uso de la fuerza.

Desde otro rincón de la misma mente, los despreocupados Deimos y Fobos se divierten con el espectáculo, en tanto un goloso pero brutal Jacinto disfruta de los delicados orificios del ingenuo zagal.

Ocurrencias decembrinas

— ¿De quién fue la grandiosa idea de juntarnos? Con todo el quehacer que tenemos pendiente este mes… —dijo Gaspar, tomando una aceituna de la bandeja que el afortunado niño en casa del cual coincidían, paseaba por la sala.

—Ah, mira, no sé, pero yo la verdad, me la estoy pasando muy bien —contestó Santa Claus copa en mano, mientras veía a Melchor y Baltazar bailando con la señora de la casa y alguna otra invitada a la fiesta, a ritmo de salsa.

Misterio en Chapultepec (Fábula de la Ciudad de México)

—Te lo juro por ésta: nadie ha visto a la Kikos desde antier, cuando le hacía gracias a un fulano para ver si le daba algo de comer. Y ahora nadie sabe donde anda la Zulema tampoco.
—Seguro esas pinches ardillas se fueron de briagas y mariguanas. Cuando las encuentren hasta la madre, vas a ver que la regaste al armar todo este desmadre, dizque desaparecidas…
—¡Mira, mira! ¡Ahí viene corriendo el Tripas, trae hasta la lengua de fuera!
—¡Sálvese quien pueda! ¡Sálvese quien pueda!
—¡Ora! ¿Pos que te traes?
—¡Son los pinches chilangos, se van a cenar a quien se deje! ¡Ya empezaron a llevarse también los pavos reales! ¡Si se descuidan, hasta el puto panda se comen ! ¡AHÍ VIENEN! ¡CORRANLE WEYES!!!!!

Ventas de temporada

—Mamá, ya terminé otros tres renos de ramitas, ¿me compras una nieve? Ahí hay, junto al Santa Claus.

—No tenemos dinero, hasta que los vendas. Pero primero vamos a comprar un poco de alcohol para ponerte en las manos, y el resto que se lo beba tu papá.

Desvaríos navideños

"Ah, caramba" pensó, al ver pasar volando, tres renos rosas. "No vuelvo a aspirar 'nieve' barata. Con la otra al menos ví a Matthew McConaughey con tanga de Santa Claus".

La esperanza muere al último

—Mi amor, ¿dónde vamos a pasar la Navidad este año, con tu familia o con la mía?

—¡¿Cómo?! ¡Qué pregunta tan estúpida! —dijo cruzándole la cara con una bofetada, ni tardo ni perezoso— ¡Pues con la mía, idiota! ¿Por qué todos los años tengo que estar educándote?

Monometaficción

—Estoy harto. Nadie se fija en lo que escribo, pero todo mundo se ríe de mí.
—Sí.
—Son todos un hato de bestias, ¿qué pueden entender de mis textos?
—Por supuesto.
—No sé que hago esperando un reconocimiento que no necesito.
—Tal vez sea mejor dejarlo.
—Si. No se merecen mis letras.

Y haciendo caso de su personaje, el mono regresó a su árbol del zoológico y dejó a los humanos en su ignorancia.

Morir no es tan malo

Quiere matarlo de una manera inusitadamente dolorosa. Busca en sus recuerdos, se documenta en formas de morir, consulta con médicos, pregunta a los amigos, pero ningún sufrimiento alcanza para satisfacerlo.
Al final, se da cuenta de que funciona mejor jugar con todos esos métodos, pero dejándolo vivo.

Cólera

No lo creí hasta verme entre los otros: cortó mi cabeza, que con toda confianza apoyé en su regazo, para agregarla al ramo de sus trofeos.

Migraña

Hasta ahora, el gremlin ha logrado ocultar con éxito la verdadera razón de su aversión a la luz brillante.

Lento

Esperé en la fila del banco para depositar. Cuando salí, ya era el 2112.

Cirugía perfecta

Su ayudante ya tenía todo listo cuando llegó, sólo tuvo tomar el bisturí para iniciar. No hubo complicaciones, aunque hubo un momento cuando, al levantar la mirada a media intervención, algo dentro de su campo visual le provocó incomodidad. Sin detenerse a analizar el motivo, continuó. Se encontraba extirpando parte del cerebro, y eso reclamaba toda su concentración.
Habiendo terminado, al recordar el detalle, recorrió el quirófano con la mirada, buscando. Y ahí estaba: un número extraño junto al nombre en el expediente. Presa de la incredulidad, se lanzó a retirar lo que cubría aún la cara del enfermo y se quedó petrificado: ése no era su paciente. Aunque se llamara igual.

Regreso a la realidad

Esta era una mujer de 45 años de alta posición social, madre de dos hijas y esposa fiel. Primero con renuencia y luego, casi sin darse cuenta, habló, se quejó, se autocompadeció y gritó su dolor y su incapacidad para entender su vida y la de su familia al psiquiatra. Salió de ese consultorio llorando.

Tardó muchos minutos en recuperar la compostura. Pero cuando salió al escenario a agradecer al público junto a sus compañeros, su sonrisa de mujer soltera de 30 años, sin hijos y de clase media, no mostraba ya ni trazas del personaje.

En la escuela

—Si no me das tus lápices de colores te acuso.
—Pero los necesito para la tarea de hoy.
—No me importa.
—Si te los doy y no hago la tarea, mamá me va a castigar.
—Si no me los das, le cuento lo que hiciste anoche.
—¡Si lo que hice fue llevarte comida al armario!
—Sí, pero si le digo que me diste de comer cuando yo estaba castigado, seguro te va a quemar con la plancha y luego también te va a encerrar.
—Mejor cállate y ayúdame a vender la mota o nos puede tocar encierro a los dos.

Cambio de vida

*Para María Dolores

—¿Cómo puedes hacernos esto? —dijo su madre con voz temblorosa que reflejaba la decepción.
—Madre, ya te dije…
—¡Cállate! ¡Ingrata, desagradecida! ¡Alguien seguramente te metió ideas en la cabeza! ¿O acaso…? ¡Sí! ¡Seguro andas de puta con alguno! ¡A lo mejor hasta embarazada estás ya! ¿Qué te has creído, que nos ibas a ver la cara? ¡Desgraciada! ¡Pero ya verás…!
—No sigas diciendo cosas de las que después te vas a arrepentir — interrumpió, por única vez, su marido, con voz suave pero firme. Un incrédulo silencio se extendió entre los tres.
—Papá, lo que dice mamá no es cierto…
—Lo sé, princesa —contestó su padre con voz cansada—. Vamos a avisarle a la madre superiora que dejas los hábitos.

Trabajo y diversión

—¡Vete de aquí!— ordenó un médico.
—Han dicho que te fueras— indicó una de las enfermeras un instante después.
—¡Quítate!¿No ves que estorbas?— gritó otro médico al pasar a su lado.
—Pero ¿no entiendes que te vayas?— dijo el cirujano al verla sonreír divertida.

Cuando la Muerte se cansó de jugar, les dirigió una última mirada y se llevó al enfermo.

No hay peor sordo...

En la sala de Urgencias, un hombre muy serio de aspecto respetable e inmaculada bata blanca, habla con la acongojada madre:
—Señora, su hijo está muy grave. El golpe que tuvo lastimó mucho su cerebro. Hay muy pocas probabilidades de que sobreviva.
—¿Lo van a operar para que se ponga bien? —pregunta con un hilo de voz.
—Desafortunadamente, ninguna de las lesiones que tiene se puede tratar con cirugía. Por eso está ya en Terapia Intensiva, pero su vida está en serio peligro.
—Ahí lo van a poner bien ¿verdad, doctor? —argumenta esperanzada.
—Señora, necesito que entienda que su hijo está en peligro de muerte, y usted y su familia deben estar preparados, porque en las próximas horas cualquier cosa puede ocurrir. Deben pensar también en la decisión de donar sus órganos en caso de que la situación se presente…
—¡Se va a poner bien! Gracias por todo, doctor, yo sé que se va a poner bien. Voy a decírselo a los demás —dice sonriente con la confianza pintada en su rostro.

Futuro incierto

 —Somos demasiados —dijo uno al mirar en derredor.
—Y que lo digas —contestó otro sin pensar mucho, ocupado en esquivar el tráfico.
—¿A quién le importa eso? —intervino el mayor de ellos.
—Pues que pronto necesitaremos regular la natalidad o ve tú a saber qué, al rato no cabremos en este planeta... —reflexionó el primero.
—No empieces con tus cosas, ya vámonos.
—Sí, vámonos. —coincidieron los otros.

Y los trilobites se marcharon.

Opciones

"¿De qué escribiré hoy?" Se preguntó con una ligera angustia, frente a la página desnuda.
—Sabes que siempre puedes contar conmigo —respondió su mejor amigo desde el más allá.
—O conmigo —susurró la voz de su amante al oído.
—O con nosotros —dijeron los de la especie mutante, producto exclusivo de su imaginación.
—No te olvides que aquí estamos también —le recordaron los animales, vivientes y extintos, reales y míticos.
—Sé que no me temes y escribes con respeto, hazlo —sugirió con voz profunda y serena la Muerte.
—O de mí…
—Puede ser de nosotros…
Reconfortado, sonrió y empezó a escribir.

Ambigüedad

 — ¡Señor! ¡Malas noticias!
— ¿Qué sucede?
—Lo siento, señor. La máquina se volvió loca. Luego le salió humo y creo que se fundió.
— ¡Pero si era su primera prueba en humanos!
—Sí, déjeme explicarle…
—Las pruebas en robots fueron como la seda, no entiendo… ¿Qué le diré al general? ¡Me va a matar!
—El problema, creo, fue que la máquina sabía distinguir demasiado bien la verdad de la mentira…
— ¡Pues claro, grandísimo idiota, para eso estaba construida!
—Es que, señor, las respuestas de los humanos no eran mentira, pero tampoco eran la verdad y eso no entraba en ningún programa…

Negación

—Dijo alguien que no debo verte a la cara ¿es cierto? —preguntó el médico.
—Tú me has visto a la cara infinidad de veces, algunas por tu vida, pero más bien, a causa de la de otros—respondió risueña la Muerte recordando anécdotas.
—Lo sé, por eso me extrañó lo que leí. Pensé que tal vez te faltaba al respeto o algo así, por eso te lo pregunto directamente. Si es incorrecto, dímelo, y no lo haré más.
—No seas tonto. Yo soy lo que soy, y nada cambia decisiones tomadas. A veces, cuando no todo está escrito, aún tienen oportunidad de intervenir personas como tú. Pero una cosa es segura: si encuentro a alguien que no se atreve a verme a la cara, seguro me lo llevo por cobarde.

Accidente

Los espacios amplios, bien iluminados y de altos techos, comunicados por pasillos estrechos, olían a pollería. El efecto se acentuaba por la temperatura y humedad ambiental, que los hacían sentir como sumergidos en las vísceras de un animal.
— ¿Ya podemos empezar?—preguntó el profesor dirigiéndose a alguien fuera de la sala.
— ¡Ya mero, doc, orita viene Julio!—contestó una voz que pasaba.
—No se desesperen — dijo dirigiéndose a sus seis alumnos—, es que no podemos trabajar el cuerpo porque aún no se le ha hecho la autopsia.
—Pero… ¿tendremos que esperar a que se la hagan?— exclamó uno de ellos, sabedor del tiempo que eso consumiría y preguntándose si sería capaz de aguantar hasta entonces.
—Claro que no. Sólo vamos a trabajar el cuello, así que Julio vendrá a fotografiarlo. Una vez documentado, podemos empezar.
Retiró la sábana, y como por reflejo las miradas se concentraron en el cadáver desnudo tendido en la mesa. En efecto, el cuello era lo único que conservaba la normalidad.